2016/07/13
2016/07/02
1 Julio
Ayer cumplí 4 años de haber, como dicen coloquialmente, cortado el cordón umbilical. Sin duda han sido cuatro años de mucho aprendizaje, cuatro años de cosas buenas y cuatro años de cosas no tan buenas. En todas ellas a sacar lo mejor. El mejor aprendizaje fue la administración (risa irónica), lo adquirí como al mes de haberme independizado me quedé sin dinero, ni en el banco, ni en la tarjeta y con sólo $2 pesos para soportar los días que faltaban para que llegara la tan preciada quincena. De las cosas no tan buenas, pues la distancia con mi hermana que extraño mucho.
Pero a pesar de todo, considero que he crecido en edad, volumen y experiencia.
Las cosas buenas definitivamente superan las que no lo fueron. Es por eso que esta fecha me es muy significativa y la escogí como marca del comienzo de un compromiso por y para mi. Lo será más por que escogí también esta fecha como cumpleaños de "pimienta" como recordatorio de todas las experiencias buenas y malas que en su vida pasada no lo debió pasar nada bien y se encontró personas buenas en el camino que le han hecho la vida feliz. exactamente igual que me ha pasado a mí.
Así que enhorabuena pimienta, feliz 3er cumpleaños. crecerás rodeada de mucho amor y mientras estés conmigo nada te faltará.
Las cosas buenas definitivamente superan las que no lo fueron. Es por eso que esta fecha me es muy significativa y la escogí como marca del comienzo de un compromiso por y para mi. Lo será más por que escogí también esta fecha como cumpleaños de "pimienta" como recordatorio de todas las experiencias buenas y malas que en su vida pasada no lo debió pasar nada bien y se encontró personas buenas en el camino que le han hecho la vida feliz. exactamente igual que me ha pasado a mí.
Así que enhorabuena pimienta, feliz 3er cumpleaños. crecerás rodeada de mucho amor y mientras estés conmigo nada te faltará.
2016/01/15
a mis 35 años de vida
El 20 de septiembre de 2009, publiqué en mi abandonado blog: “y por cierto... sigo con la idea que a mis 35 años de vida... algo que deseo sucederá”
Eso que deseaba desde hace varios años (debió ser en 2007 ó 2008) aún lo recuerdo hoy claramente: era con relación a mi situación sentimental, sería la parte final del cuento de princesas, poco antes del “… y vivieron felices para siempre”. Me lo imaginaba así: Yo estaría parado en una playa de Portugal (allí nos encontraríamos), yo cerca del mar esperándole. A lo lejos se acercaría caminando, una vez juntos esperaríamos y disfrutaríamos viendo el atardecer y la puesta de sol para terminar la escena con un apasionado beso y la confianza de comenzar una nueva vida a su lado.
No cabe duda la tecnología de hoy es impresionante… las redes sociales muestran y propagan información muy detallada. Aunque uno no la busque, se entera de lo que pasó del otro lado del mundo a sólo minutos de que sucedió. Esta no fue la excepción. La noticia me llegó primero de su ahora “ex”, hace un mes más o menos; no lo pude creer, lo lamenté. La noticia regresó de nuevo ayer, ahora, de mi hermana mandándome unas pantallas de su feis: caminarían rumbos paralelos pero ya no juntos.
Mi primer reacción fue recordar eso que imaginé varios años atrás: blog, Portugal, la playa, después esa canción que le haría sonreír, (me gusta su sonrisa, y sabe porqué) esa canción en francés que me haría olvidarme de todo por estar allí, la canción en el concierto, y otras cosas más. Lamentablemente también recordé ese día que se despidió dándome a conocer su decisión de hacer y querer hacer las cosas como juzgaba convenientes enfocado a su nueva vida en su nueva ciudad, el largo tiempo que me tomó asimilarlo y resignarme a que yo ya no entraba allí.
Las circunstancias han cambiado tanto en tan poco tiempo, podría buscarle pero no. Lo único que puedo hacer es desearle lo mejor: que logre crecer como persona, que logre desarrollarse profesionalmente y que sea feliz.
Eso que deseaba desde hace varios años (debió ser en 2007 ó 2008) aún lo recuerdo hoy claramente: era con relación a mi situación sentimental, sería la parte final del cuento de princesas, poco antes del “… y vivieron felices para siempre”. Me lo imaginaba así: Yo estaría parado en una playa de Portugal (allí nos encontraríamos), yo cerca del mar esperándole. A lo lejos se acercaría caminando, una vez juntos esperaríamos y disfrutaríamos viendo el atardecer y la puesta de sol para terminar la escena con un apasionado beso y la confianza de comenzar una nueva vida a su lado.
No cabe duda la tecnología de hoy es impresionante… las redes sociales muestran y propagan información muy detallada. Aunque uno no la busque, se entera de lo que pasó del otro lado del mundo a sólo minutos de que sucedió. Esta no fue la excepción. La noticia me llegó primero de su ahora “ex”, hace un mes más o menos; no lo pude creer, lo lamenté. La noticia regresó de nuevo ayer, ahora, de mi hermana mandándome unas pantallas de su feis: caminarían rumbos paralelos pero ya no juntos.
Mi primer reacción fue recordar eso que imaginé varios años atrás: blog, Portugal, la playa, después esa canción que le haría sonreír, (me gusta su sonrisa, y sabe porqué) esa canción en francés que me haría olvidarme de todo por estar allí, la canción en el concierto, y otras cosas más. Lamentablemente también recordé ese día que se despidió dándome a conocer su decisión de hacer y querer hacer las cosas como juzgaba convenientes enfocado a su nueva vida en su nueva ciudad, el largo tiempo que me tomó asimilarlo y resignarme a que yo ya no entraba allí.
Las circunstancias han cambiado tanto en tan poco tiempo, podría buscarle pero no. Lo único que puedo hacer es desearle lo mejor: que logre crecer como persona, que logre desarrollarse profesionalmente y que sea feliz.
Poema XX (Extracto).
Pablo Neruda
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
2015/07/13
2015/04/01
Dreamland - Emilie Simon
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Where have you been you sweet little girl Did you find your place in the sun Always in your dreams You´re never really there Did you find the things that you lost? She never seems to wake up But I don´t want to give up She locked the door and lost the key ooh When she goes to dreamland nothing bad can happen Cause she won´t be seen there No she won´t be seen there No she won´t be seen cause there's no one there Where have you been you green little bird Did you fly away to see the world You're living in a dream You're chasing the ghosts Did you find the key that you lost She never seems to wake up But i don´t want to give up She locked the door and lost the key ooh When she goes to dreamland nothing bad can happen Cause she won´t be seen there No she won´t be seen there No she won´t be seen cause there is no one there When the dream will be over Just try to remember The time you shared with me |
Dónde has estado dulce niña Ya encontraste tu lugar bajo el sol? Siempre en tus sueños En realidad nunca estuviste allí Encontraste las cosas que perdiste? Parece que nunca se levanta Pero no quiero que se dé por vencida Cerró la puerta y perdió la llave Ooh Cuando ella está en la tierra de los sueños nada malo puede pasar porque nadie la verá no, nadie la verá no, nadie la verá porque no hay nadie allí Dónde has estado, pajarito verde volaste lejos para ver el mundo? Estás viviendo en un sueño Estás persiguiendo los fantasmas Encontraste la llave que perdiste? Parece que nunca se levantará Pero no quiero que se dé por vencida Cerró la puerta y perdió la llave Ooh Cuando ella está en la tierra de los sueños nada malo puede pasar porque nadie la verá no, nadie la verá no, nadie la verá porque no hay nadie allí Cuándo terminará el sueño? Sólo trata de recordar El tiempo que compartiste conmigo |
2013/07/13
2013/04/18
2012/07/13
2012/06/30
2012/01/01
2012
Comienza el 2012
mis felicitaciones a los que lleguen a leer esta publicación.
pues comienza un nuevo ciclo. Donde habrá que provocar que las metas planteadas sean como lo esperamos. y los "saldos" pendientes de los años que se vienen arrastrando también terminen su ciclo.
mis felicitaciones a los que lleguen a leer esta publicación.
pues comienza un nuevo ciclo. Donde habrá que provocar que las metas planteadas sean como lo esperamos. y los "saldos" pendientes de los años que se vienen arrastrando también terminen su ciclo.
2011/12/17
Sous Les Étoiles
Sous Les Étoiles
Emilie Simon
| Comme un voilier au gré du vent Je suis les vagues, les goélands Je t’attends là Sous les étoiles le ciel est si grand Et j’entends Le chant de mon marin sur l’océan Sous une pluie de souvenirs Alors je m’endors Bercée par les voix du vent du nord Et je rêve de ton sourire J’ai navigué, même le coeur gros On trouve la paix au fil de l’eau Je t’attends là Sous les étoiles le ciel est si beau Et j’entends Le chant de mon marin sur l’océan Sous une pluie de souvenirs Alors je m’endors Bercée par les voix du vent du nord Et je rêve de ton sourire Et puisqu’il en est ainsi Je m’en remets au vent que nos berce Et puisqu’il en est ainsi A la lune et au ciel gigantesque Comme un bateau dans la nuit Je suivrai chaque lueur céleste Comme un bateau dans la nuit Je saurai bien que mon marin veille Sur les vagues Sur les vagues | Como un barco de vela en el viento Yo soy las olas, las gaviotas Te espero aquí Bajo las estrellas, el cielo es tan grande y escucho La canción de mi marinero en el mar Bajo una lluvia de recuerdos Luego me duermo Arrullada por la voz del viento del norte Y sueño con tu sonrisa Me embarqué, incluso con el corazón encogido Nos encontramos con la paz en la corriente del agua Te espero aquí Bajo las estrellas, el cielo es tan bonito y escucho La canción de mi marinero en el mar Bajo una lluvia de recuerdos Luego me duermo Arrullada por la voz del viento del norte Y sueño con tu sonrisa Y puesto que es así Dejo a nuestros momentos de calma el viento Y puesto que es así A la luna y el cielo gigante Como un barco en la noche Voy a seguir cada luz celestial Como un barco en la noche Yo sé que mi Día de la Marina Hacia las olas Hacia las olas |
2011/12/15
Can you keep a secret?

Can you keep a secret
Emilie Simon
| Can you keep a secret? Yes I know you still can I remember standing there Just the way you do now I was looking for him Even in my nightmares And I saw the strangest dream I’ve ever had Here comes my man Shadow in the night He knows we’ll have to run from him He knows we’ll have to hide Thousand eyes around me I can see his face My monster doesn’t scare me I know my monster keeps me safe I could walk for miles to see the walk make me smile I could walk for ever into the darkest night Oooooohhh oooohhhh Here comes my man Shadow in the night He knows we’ll have to run from him He knows we’ll have to hide Thousand eyes around me ‘till he steal my soul My monster doesn’t scare me But now I strangely feel But now I strangely feel But now I strangely feel so cold Can you keep a secret? Yes I know you still can | Puedes guardar un secreto? Sí yo sé que aún puedes Recuerdo estar parada allá Del mismo modo que estás ahora Estaba buscándolo Incluso en mis pesadillas Y vi el sueño más extraño Que haya tenido Allí viene mi hombre Sombra en la noche Él sabe que tendremos que huir de él Él sabe que tendremos que escondernos Mil ojos alrededor de mí Puedo ver su rostro Mi monstruo no me espanta Yo sé que mi monstruo me mantiene a salvo Podría caminar por millas para ver La caminata me hace sonreír Podría caminar por siempre en la más obscura noche Uuuu uuuuu Allí viene mi hombre Sombra en la noche Él sabe que tendremos que huir de él El sabe que tendremos que escondernos Mil ojos alrededor de mi Hasta que roba mi alma Mi monstruo no me espanta Pero ahora extrañamente me siento Pero ahora extrañamente me siento Pero ahora extrañamente me siento muy frío Puedes guardar un secreto? Sí yo sé que aún puedes |
2011/12/14
2011/11/14
Mon Chevalier
Mon chevalier
Emilie Simon
Emilie Simon
| I wrote some songs they're all for you There's nothing else that I can do Too late to pray too soon to see your eyes again my sweet Franky I call the ghost into my hands [tend to ghost] that I can trust You took my soul away with you the night you went you gave me yours Je regarde pendant des heures tous ces nuages Je vois des fleurs des trains des arbres Mais même la au fond du ciel je n'te vois pas Alors je prie Dieu me pardonne sans croire en lui Je prie pour l'homme qui m'aimait tant que j'aimerai toute ma vie mon chevalier | Escribí canciones Son todas para tí No hay nada más que pueda hacer muy tarde para rezar muy pronto para ver tus ojos de nuevo mi dulce Franky Llamo a los espíritus en mis manos "tiendo a espiritu" al que puedo confiar te llevaste mi alma allá contigo la noche que te fuiste me diste la tuya volteo pendiente de la s horas todas estas "" veo las flores los trenes los arboles pero allá mismo en el fondo del cielo no te veo entonces rezo que Dios me perdones Sin creer en Él rezo por el hombre que me amó tanto que amaré toda mi vida mi caballero |
2011/08/17
2011/07/13
2011/04/02
2011/02/25
Mi castillo de blanca arena
Mi Castillo de Blanca Arena
31 Minutos (Tributo)
Un castillo construirá,
en la arena,
un castillo con vista al mar.
Tendrá torres y un balcón,
y un gran muro,
que las olas no derribarán.
Con mis amigos marinos miramos los planos para comenzar,
nuestras palas ya estan listas y los cascos de eguridad.
Que bien quedará,
Mi castillo con vista al mar.
Trabajamos bajo el sol,
y en los güiros,
un pingüino, toca su trombon.
Que bien quedó,
tan hermoso, tan perfecto,
como hecho por Dios...
Cuando subió la marea,
mi hermoso castillo se desvaneció,
todos sus muros y torres,
de golpe, el mar se los llevó.
Que calamidad, que tragedia
vovler a empezar.
Que felicidad,
porque arena, porque amigos,
siempre hay en el mar.
2011/01/28
La fábula de la vaca
La historia cuenta que un viejo maestro deseaba enseñar a uno de sus discípulos por qué muchas personas viven atadas a una vida de mediocridad y no logran superar los obstáculos que les impiden triunfar. No obstante, para el maestro, la lección más importante que el joven discípulo podía aprender era observar lo que sucede cuando finalmente nos liberamos de aquellas ataduras y comenzamos a utilizar nuestro verdadero potencial. Para impartir su lección al joven aprendiz, aquella tarde el maestro había decidido visitar con él algunos de los lugares más pobres y desolados de aquella provincia. Después de caminar un largo rato encontraron la que consideraron la más humilde de todas las viviendas.
Aquella casucha a medio derrumbarse, que se encontraba en la parte más distante de aquel caserío, debía ser -sin duda- alguna la más pobre de todas. Sus paredes milagrosamente se sostenían en pie, aunque amenazaba con derrumbarse en cualquier momento; el improvisado techo dejaba filtrar el agua, y la basura y los desperdicios que se acumulaban a su alrededor, daban un aspecto decrépito a la vivienda. Sin embargo, lo más sorprendente de todo era que en aquella casucha de 10 metros cuadrados pudiesen vivir ocho personas. El padre, la madre, cuatro hijos y dos abuelos se las arreglaban para acomodarse en aquel lugar. Sus viejas vestiduras y sus cuerpos sucios y malolientes eran prueba del estado de profunda miseria reinante.
Curiosamente, en medio de este estado de escasez y pobreza total, esta familia contaba con una posesión poco común en tales circunstancias: una vaca. Una flacuchenta vaca que con la escasa leche que producía, proveía a aquella familia con el poco alimento de algún valor nutricional. Pero más importante aún, esta vaca era la única posesión material de algún valor con que contaba aquella familia. Era lo único que lo separaba de la miseria total.
Y allí, en medio de la basura y el desorden, pasaron la noche el maestro y su novato discípulo. Al día siguiente, muy temprano y sin despertar a nadie, los dos viajeros se dispusieron a continuar su camino. Salieron de la morada y antes de emprender la marcha, el anciano maestro le dijo a su discípulo: "Es hora de que aprendas la lección que has venido a aprender".
Sin que el joven pudiese hacer nada para evitarlo, el anciano sacó una daga que llevaba en su bolsa y degolló a la pobre vaca que se encontraba atada a la puerta de la vivienda, ante los incrédulos ojos del joven. Maestro, dijo el joven: "¿Qué has hecho? ¿Qué lección es ésta, que amerita dejar a esta familia en la ruina total? ¿Cómo has podido matar esta pobre vaca, que representaba lo único que poseía esta familia?"
Haciendo caso omiso a los interrogantes del joven, el anciano se dispuso a continuar la marcha, y maestro y discípulo partieron sin poder saber que suerte correría aquella familia ante la pérdida de su única posesión. Durante los siguientes días, una y otra vez, el joven era confrontado por la nefasta idea de que, sin la vaca, aquella familia seguramente moriría de hambre.
Un año más tarde, los dos hombres decidieron regresar nuevamente por aquellos senderos a ver qué suerte había corrido aquella familia. Buscaron la humilde posada nuevamente, pero en su lugar encontraron una casa grande. Era obvio que la muerte de la vaca había sido un golpe demasiado fuerte para aquella familia, quienes seguramente habían tenido que abandonar aquel lugar y ahora, una nueva familia, con mayores posesiones, se había adueñado de aquel lugar y había construido una mejor vivienda.
¿A dónde habrían ido a parar aquel hombre y sus hijos? ¿Qué habría sucedido con ellos? Todo esto pasaba por la mente del joven discípulo mientras que, vacilante, se debatía entre tocar la puerta y averiguar por la suerte de los antiguos moradores o continuar el viaje y evitar confirmar sus peores sospechas.
Cual sería su sorpresa cuando del interior de aquella casa salió el hombre que un año atrás le diera morada en su vivienda. ¿Cómo es posible? Preguntó el joven, Hace un año en nuestro breve paso por aquí, fuimos testigos de la profunda pobreza en que ustedes se encontraban. ¿Qué ocurrió durante este año para que todo esto cambiara?
Ignorante del hecho de que el discípulo y su maestro habían sido los causantes de la muerte de su vaca, el hombre relató como, coincidencialmente, el mismo día de su partida, algún maleante, envidioso de su vaca, había degollado salvajemente al animal.
El hombre continúo relatando a los dos viajeros cómo su primera reacción ante la muerte de la vaca había sido de desesperación y angustia. Por mucho tiempo, la vaca había sido su única fuente de sustento. El poseer esta vaca le había ganado el respeto de sus menos afortunados vecinos, quienes envidiaban no contar con tan preciado bien.
Sin embargo, continuó el hombre, poco después de aquel trágico día, decidimos que a menos que hiciéramos algo, muy probablemente, nuestra propia supervivencia estaría en peligro. Así que decidimos limpiar algo del terreno de la parte de atrás de la casucha, conseguimos algunas semillas y decidimos sembrar vegetales y legumbres con los que pudiésemos alimentarnos. Después de algún tiempo comenzamos a vender algunos de los vegetales que sobraban y con este dinero compramos más semilla y comenzamos a vender nuestros vegetales en el puesto del mercado. Así pudimos tener dinero suficiente para comprar mejores vestimentas y arreglar nuestra casa. De esta manera, poco a poco, este año nos ha traído una vida nueva.
El maestro que había permanecido en silencio, prestando atención al fascinante relato del hombre, llamó al joven a un lado y en voz baja preguntó:
-¿Tú crees que si esta familia aún tuviese su vaca, estaría hoy donde ahora se encuentra?
-Seguramente no, respondió el joven.
-¿Si ves? Su vaca, fuera de ser su única posesión, era también la cadena que los mantenía atados a una vida de mediocridad y miseria. Al no contar más con la falsa seguridad que les proveía el sentirse poseedores de algo, así no fuese más que una flacuchenta vaca, debieron tomar la decisión de buscar algo más.
En otras palabras, la misma vaca que para sus vecinos era una bendición, les había dado la sensación de poseer algo de valor y no estar en la miseria total, cuando en realidad estaban viviendo en medio de la miseria. Así es cuando tienes poco. Lo poco que tienes se convierte en un castigo, ya que no te permite buscar más. No eres feliz con ello, pero no eres totalmente miserable. Estás frustrado con la vida que llevas, mas no lo suficiente como para querer cambiarla.
¿Ves lo trágico de esta situación?
Aquella casucha a medio derrumbarse, que se encontraba en la parte más distante de aquel caserío, debía ser -sin duda- alguna la más pobre de todas. Sus paredes milagrosamente se sostenían en pie, aunque amenazaba con derrumbarse en cualquier momento; el improvisado techo dejaba filtrar el agua, y la basura y los desperdicios que se acumulaban a su alrededor, daban un aspecto decrépito a la vivienda. Sin embargo, lo más sorprendente de todo era que en aquella casucha de 10 metros cuadrados pudiesen vivir ocho personas. El padre, la madre, cuatro hijos y dos abuelos se las arreglaban para acomodarse en aquel lugar. Sus viejas vestiduras y sus cuerpos sucios y malolientes eran prueba del estado de profunda miseria reinante.
Curiosamente, en medio de este estado de escasez y pobreza total, esta familia contaba con una posesión poco común en tales circunstancias: una vaca. Una flacuchenta vaca que con la escasa leche que producía, proveía a aquella familia con el poco alimento de algún valor nutricional. Pero más importante aún, esta vaca era la única posesión material de algún valor con que contaba aquella familia. Era lo único que lo separaba de la miseria total.
Y allí, en medio de la basura y el desorden, pasaron la noche el maestro y su novato discípulo. Al día siguiente, muy temprano y sin despertar a nadie, los dos viajeros se dispusieron a continuar su camino. Salieron de la morada y antes de emprender la marcha, el anciano maestro le dijo a su discípulo: "Es hora de que aprendas la lección que has venido a aprender".
Sin que el joven pudiese hacer nada para evitarlo, el anciano sacó una daga que llevaba en su bolsa y degolló a la pobre vaca que se encontraba atada a la puerta de la vivienda, ante los incrédulos ojos del joven. Maestro, dijo el joven: "¿Qué has hecho? ¿Qué lección es ésta, que amerita dejar a esta familia en la ruina total? ¿Cómo has podido matar esta pobre vaca, que representaba lo único que poseía esta familia?"
Haciendo caso omiso a los interrogantes del joven, el anciano se dispuso a continuar la marcha, y maestro y discípulo partieron sin poder saber que suerte correría aquella familia ante la pérdida de su única posesión. Durante los siguientes días, una y otra vez, el joven era confrontado por la nefasta idea de que, sin la vaca, aquella familia seguramente moriría de hambre.
Un año más tarde, los dos hombres decidieron regresar nuevamente por aquellos senderos a ver qué suerte había corrido aquella familia. Buscaron la humilde posada nuevamente, pero en su lugar encontraron una casa grande. Era obvio que la muerte de la vaca había sido un golpe demasiado fuerte para aquella familia, quienes seguramente habían tenido que abandonar aquel lugar y ahora, una nueva familia, con mayores posesiones, se había adueñado de aquel lugar y había construido una mejor vivienda.
¿A dónde habrían ido a parar aquel hombre y sus hijos? ¿Qué habría sucedido con ellos? Todo esto pasaba por la mente del joven discípulo mientras que, vacilante, se debatía entre tocar la puerta y averiguar por la suerte de los antiguos moradores o continuar el viaje y evitar confirmar sus peores sospechas.
Cual sería su sorpresa cuando del interior de aquella casa salió el hombre que un año atrás le diera morada en su vivienda. ¿Cómo es posible? Preguntó el joven, Hace un año en nuestro breve paso por aquí, fuimos testigos de la profunda pobreza en que ustedes se encontraban. ¿Qué ocurrió durante este año para que todo esto cambiara?
Ignorante del hecho de que el discípulo y su maestro habían sido los causantes de la muerte de su vaca, el hombre relató como, coincidencialmente, el mismo día de su partida, algún maleante, envidioso de su vaca, había degollado salvajemente al animal.
El hombre continúo relatando a los dos viajeros cómo su primera reacción ante la muerte de la vaca había sido de desesperación y angustia. Por mucho tiempo, la vaca había sido su única fuente de sustento. El poseer esta vaca le había ganado el respeto de sus menos afortunados vecinos, quienes envidiaban no contar con tan preciado bien.
Sin embargo, continuó el hombre, poco después de aquel trágico día, decidimos que a menos que hiciéramos algo, muy probablemente, nuestra propia supervivencia estaría en peligro. Así que decidimos limpiar algo del terreno de la parte de atrás de la casucha, conseguimos algunas semillas y decidimos sembrar vegetales y legumbres con los que pudiésemos alimentarnos. Después de algún tiempo comenzamos a vender algunos de los vegetales que sobraban y con este dinero compramos más semilla y comenzamos a vender nuestros vegetales en el puesto del mercado. Así pudimos tener dinero suficiente para comprar mejores vestimentas y arreglar nuestra casa. De esta manera, poco a poco, este año nos ha traído una vida nueva.
El maestro que había permanecido en silencio, prestando atención al fascinante relato del hombre, llamó al joven a un lado y en voz baja preguntó:
-¿Tú crees que si esta familia aún tuviese su vaca, estaría hoy donde ahora se encuentra?
-Seguramente no, respondió el joven.
-¿Si ves? Su vaca, fuera de ser su única posesión, era también la cadena que los mantenía atados a una vida de mediocridad y miseria. Al no contar más con la falsa seguridad que les proveía el sentirse poseedores de algo, así no fuese más que una flacuchenta vaca, debieron tomar la decisión de buscar algo más.
En otras palabras, la misma vaca que para sus vecinos era una bendición, les había dado la sensación de poseer algo de valor y no estar en la miseria total, cuando en realidad estaban viviendo en medio de la miseria. Así es cuando tienes poco. Lo poco que tienes se convierte en un castigo, ya que no te permite buscar más. No eres feliz con ello, pero no eres totalmente miserable. Estás frustrado con la vida que llevas, mas no lo suficiente como para querer cambiarla.
¿Ves lo trágico de esta situación?
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